• Dr.Desastre

Blanco y Negro



Me encantan las fotografías en blanco y negro. Encierran una magia tan atractivamente misteriosa, que son como ninfas para mi atención. Lo primero que siempre pienso... ¿Por qué está en blanco y negro? ¿Sabes lo mejor? Que la razón te la puedes dar tú mismo. Como cuando quieres a alguien y este alguien te pregunta, ¿por qué me quieres?. Encierran tanto secreto que puedes elucubrar el por qué. ¿Halo de tristeza tal vez?. Similar a la falsa belleza de una foto en blanco y negro de algún edificio en ruinas o abandonado. ¿Qué ocurrió ahí? Parece que cada pixel de tu imaginación comienza a filmar en filtro vintage lo que pudo o no ser allí.


Las fotos en blanco y negro son como cuando conoces por primera vez a una persona, blanco. Empiezas a indagar y te sientes tan perdidamente inseguro, que comienzas a imaginar el cómo será, negro. Me suena esa pregunta... A veces aciertas, blanco, otras no, negro. Nadie te dijo que al imaginar sobre fotografías sin color, siempre ibas a acertar. También son como el día a día. Párate a pensarlo. Vivimos en un mundo tan full colour, que no nos damos cuenta de que es simplemente un burdo maquillaje de aquellas películas en blanco y negro. Un día malo en el trabajo, negro, nominado a empleado del mes, blanco; un abrazo, blanco, un adiós, negro; un aeropuerto, blanco y negro; el escenario en el que siempre escribes, negro, cuando tú lo lees, blanco; una mirada a los labios, blanco, el boom en tu sístole, ¿negro?, una mentira, negro, una mentira por protegerte ¿blanco?...



Me encantan las fotografías en blanco y negro, pero no una de esas con filtros modernos flowerpower. Me gustan aquellas de verdad, las que sin ningún tipo de atrezo, deben expresarte hasta el más mínimo punto de sentimiento. Despertarte inspiración, inspirarte despertar. Sin más, con la simple transparencia del blanco y del negro juntos. Sin parapetos ni excusas coloristas, sólo con la verdad del gesto de la fotografía, sutil o explícito, da igual. Implícitamente verdad.


Auténticas.



Tan auténticas, que parece que al mirarlas nuevamente, descubres un matiz distinto. Como cuando en cada puto trayecto del trabajo a casa y casa al trabajo, desenmascaras un nuevo color o una nueva forma: árbol, edificio, parada de bus, banco, parque, letrero...da igual. Tan donante de arcana magia que tus neuronas, al igual que las burbujitas de un buen champán, romperán en tu superficie, en tus ojos... Perdón, ahora esto sería algo así como "dar like".



Me encantan las fotografías en blanco y negro...seamos verdad...