• Dr.Desastre

Cáncer de mama y Autoexploración



En esta ocasión, inauguramos una nueva sección, llamada "Explórate", en la que como podréis imaginar, os propondremos algunos consejos para detectar precozmente algunas de las lesiones más frecuentes que ocurren en la actualidad.  Vamos a empezar con "Cáncer de Mama y Autoexploración mamaria".


El cáncer de mama es el cáncer más frecuente en la mujer, pero a la vez el que, siguiendo algunas recomendaciones y consideraciones, podremos detectar en su forma preclínica (sin aún presentar sintomatología) y llevar a cabo un tratamiento altamente eficaz erradicándolo por completo.  Para ello tendremos en cuenta unas directrices, tanto teóricas como prácticas; en las primeras, incluiremos los factores de riesgo de padecer cáncer de mama, que son:

Tener antecedentes familiares de cáncer de mama (ya sean pre o post-menopáusicos)

Ser mujer mayor de 50 años nulípara o cuyo primer parto ocurrió más allá de los 30 años de edad

Tener antecedentes personales de mastopatía crónica (hiperplasia epitelial)

Haber recibido radiaciones ionizantes en la adolescencia

Haber tenido menarquia precoz (primera menstruación en la vida de la mujer con menos de 12 años) o menopausia tardía (con más de 55 años)

Tener un alto nivel socioeconómico

Tener antecedentes personales de cáncer de ovario o de endometrio


El mayor riesgo relativo (para que lo entendáis, el factor más importante y predisponente a padecer cáncer de mama) es para las mujeres con antecedentes familiares de primer grado de cáncer de mama premenopáusico, sobre todo si hay varios antecedentes.  Debemos de advertir, que sólo son factores de riesgo, no quiere decir que si poseéis alguno de ellos vayáis a padecer cáncer de mama a ciencia cierta, tranquilas. 


Por otra parte, también hay que decir, que el cáncer de mama no es exclusivo de la mujer, ya que la tasa entre los hombres es aproximadamente de un 1%, mucho menos prevalente pero también hay que tenerlo en cuenta.


Entre las consideraciones prácticas, para detectar el cáncer de mama en fases preclínicas es útil llevar a cabo dos tipos de actuaciones, por una parte, la realización de mamografías y exploraciones ginecológicas anuales y por otra, la autoexploración.  En cuanto a las indicaciones de la mamografía, y para que sean efectivas en la detención del cáncer, es necesario seguir unas recomendaciones: a excepción de pacientes de alto riesgo o con antecedentes familiares, la mamografía ha de realizarse a partir de los 50 años, que se realice una mamografía de alta calidad (en dos proyecciones), el mejor intervalo para la realización de las pruebas es de cada 2 años, aunque de hacerse en mujeres de menos de 50 años debería ser anual, ya que en este caso, es más probable que el cáncer sea más agresivo y, por tanto, que crezca a una mayor velocidad, haciéndose más difícil su detección en fase preclínica.  Mencionar, que la fase preclínica de un cáncer de mama suele ser de 1 a 3 años.


¿Cuando consultar con vuestro ginecólogo?

Dolor punzante en alguna parte de la mama que persista tras la menstruación

Cambios en la coloración o aspecto de la piel de la mama, con especial atención a la aparición del aspecto de piel de naranja.

Resaltes en la mama, hoyuelos o hundimientos de la piel o palpación de bultos que no se palpaban previamente y que persisten tras la menstruación

Secreción de líquido por el pezón, fijándose en el aspecto (transparente, lechoso o sanguinolento) del mismo

En general, cuando aprecie cualquier cambio en sus mamas al realizar la autoexploración mensual.

A modo de apunte, no os preocupéis, la mamografía no duele, imaginad que es como una radiografía, pero de vuestros senos.

Por otra parte, existe otro método muy eficaz para la detección de este cáncer, la autoexploración.  En este post os vamos a explicar una de las técnicas que hay para llevarla a cabo, y así poder detectar cualquier anomalía que pueda surgir.  No existe una técnica especial que sea mejor que las otras, pero sí es muy importante, que lo hagáis todos los meses y de forma similar.  


Para una realización correcta tendremos en cuenta:

Hacedla justo al finalizar la menstruación.  en caso de mujeres menopáusicas asociarla a algún día del mes.Con tranquilidad, sin prisas.

Y dicho esto, os proponemos una orientación sobre cómo realizarla:



Situaros de pie enfrente del espejo (luz adecuada), con los brazos caídos a ambos lados del cuerpo.  Observad vuestras mamas, su simetría, el aspecto de la piel, etc.  Giraros para observarlas también de perfil intentando buscar zonas de enrojecimiento o piel de naranja, resaltes o bultos así como hundimientos u hoyuelos.  Finalmente, poned atención en las areolas y los pezones, comprobando que no aparezcan retracciones o hundimientos de los mismos.Seguid delante del espejo y repetid todo lo anterior pero elevando los brazos (bien apoyando las manos sobre las caderas o mejor aún, colocándolas a nivel del cuello). Comprobad sobre todo que al elevar los brazos, las dos mamas se han elevado simétricamente y presentan un contorno circular y regular sin que aparezcan hundimientos o resaltes en la piel de las mamas o en los pezones.A continuación comenzamos la palpación de las mamas.  Con tranquilidad, sin prisas, tumbadas por ejemplo en la cama.  Utilizad siempre la mano contraria a la del pecho que vais a palpar y en este punto es donde existen varias formas de hacerlo, os proponemos:

Dividir el vuestra mama en cuadrantes, es decir, haced una cruz imaginaria cuyo punto central sea el pezón, de esta manera se os quedará dividida en cuatro partes.  Pues bien, debéis ir, porción a porción palpando con la yema de los tres dedos medios vuestro tejido mamario. Primero un cuandrante, después otro, es importante llevar un orden, teniendo especial atención al cuadrante superior externo (el que está próximo a la axila), ya que en esta zona es donde se detectan más de la mitad de los cánceres de mama. No os preocupéis, al principio notareis como "globulillos" o "bultillos", pero es normal, os iréis acostumbrando a vuestro tejido normal, con cada exploración, para así cuando aparezca alguna lesión detectarla rápidamente. Finalmente, coged el pezón entre los dedos índice y pulgar y presionad para comprobar si sale líquido, si es así, recordad el aspecto que tenía para luego informar a vuestro ginecólogo. Una vez finalizada la exploración de la mama, bajad el brazo y efectuad la palpación de la axila, para intentar descubrir la existencia de nódulos o bultos en esta zona. Cuando lo hagáis, repetid todo pero con la mama contraria, y utilizando también la mano contraria.


Esperemos que os haya quedado claro, pero si no es así, dicen que una imagen vale más que mil palabras, así que nosotros os ponemos un vídeo de cómo sería una exploración mamaria correcta:



Esperamos que haya sido de vuestro agrado el post, y ahora, a ponerlo en práctica! Si tenéis alguna duda o sugerencia poneos en contacto con nosotros, estaremos encantados de aclarar cualquier duda.