• Dr.Desastre

Cuidado, Curae, Sollicite



Definición de "cuidado":

1a acep. Acción de cuidar.

2a acep. Modo de actuar de la persona que pone interés y atención en lo que hace para que salga lo mejor posible.

3a acep. Modo de actuar de la persona que pone interés y atención en lo que hace para evitar o prevenir un daño o un peligro.


Aproximadamente las 22:30h de una de mis primeras guardias como médico residente de neumología en planta.

Suele ser ese momento en toda guardia (en el mejor de los casos, es decir, pocos) en el que con suerte ya has cenado y empiezas a sentir esa fraudulenta sensación de que todo está demasiado en calma. La verdad es que con el paso de los años en la especialidad y con más guardias en tu haber, empiezas a enfocarlas de forma distinta. Ya no estás con el alma tiritando continuamente y aprendes a afrontarlas con una falsa tranquilidad. Supongo que la experiencia es un... Por tanto, aquel día, ni grados ni experiencia, estaba casi constantemente en tensión. Y hasta incluso la calma de aquel instante me causaba intranquilidad.


Después de aquella pausa, se empezó a rodar una de mis peores guardias (si no la que más). Aquella noche, tuve que firmar tres éxitus, todos no "esperados" tan repentinamente. Pero fue el último caso el que más me marcó. Se trataba de una mujer con una enfermedad sistémica que le causó insuficiencia respiratoria crónica, dependiente total de una máquina que le ayudaba a respirar. Dependiente de su familia, en este caso, su hija, con la que manteníamos la comunicación del día a día, presta a ayudarnos y donante de todo su tiempo a su madre. Después de haber estado durmiendo en los desagradables sillones de hospital unas cuantas noches, aquella, decidió escaparse momentáneamente a su casa a por enseres.


En esas horas de dispenso, su madre se fue.


Mis enfermeras no supieron cuándo se marchó, ella no les avisó. Y pese a que intenté ponerme en contacto en varias ocasiones con ella para pedirle que volviera, fue imposible. A las 08:00 aproximadamente, apareció, pasó por delante del control de enfermería dándonos los "buenos días" y antes de que emprendiese el pasillo, le pedí que me acompañara.


Imaginaos.


La pobre, se rompió la espalda las noches anteriores, tanto, que ya no aguantó el dolor y decidió ir a por medicinas para ello. Estaba tan tan agotada, que cuando llegó a casa y se recostó "5 minutos" en su sofá, antes de volver a prisa al hospital, se quedó dormida lo que restaba de noche. Con tan mala suerte de que su móvil también se quedó sin batería.


Casos como este, te hacen reflexionar del campo tan amplio que llegamos a abarcar los sanitarios. Está bien, somos entrenados para tratar a/con nuestro paciente pero, ¿qué pasa con los familiares?. Sinceramente, creo que pecamos de egoístas en ocasiones, pues les marcamos un horario (fuera del cual ya no les podemos "recibir"), les explicamos las cosas la mayoría de veces en tiempo récord y aún así esperamos que entiendan cada punto y coma, nos enfadamos si al día siguiente nos preguntan por lo mismo, esperamos de ellos que contengan sus sentimientos y que simplemente acaten pareciendo que nuestro único y exclusivo deber es para con el paciente. Y esto, es un error. Si nos paramos a pensar, puede que sea una PERSONA que lleva noches sin dormir durmiendo en el hospital, velando por un probable final incierto, recibiendo llamadas de mil y un familiares pidiendo explicaciones, alguien que quizás está faltando a su trabajo con las consecutivas consecuencias, pidiendo favores, sufriendo... Alguien que quizás, preso de su agotamiento, decida ir a casa a precisar un aliento perdiéndose el último de su madre.


No sé...creo que en ocasiones podríamos hacerlo mejor. Sé que es difícil tratar a alguien, cuanto más al familiar de ese alguien, pero se supone que nos metimos en esto porque nos gusta el sentido de la responsabilidad y en ese sentido, jugamos varios. Obviamente en el caso que os he contado, nadie tuvo la culpa, no me malinterpretéis, pero aquello me hizo enfocar a la figura del familiar de una forma distinta. A partir de esa noche y como consta en alguno de los protocolos que tanto nos gusta leer (paliativos por ejemplo), ya no sólo se trataba de cuidar a mi paciente, sino también "al familiar".


Nunca nos olvidemos de que antes de todo, somos ese alguien...o, el familiar de ese alguien.

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