• Dr.Desastre

Día internacional de la lucha contra los TCA: "¡Pareces anoréxica!"



Como dice el título, hoy es el día internacional de la lucha contra una de las enfermedades más prevalentes e irientes de los últimos años: los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA), Anorexia y Bulimia. En esta ocasión, no quiero hablarte de las características de la enfermedad desde el punto de vista médico, de lo injustos que son los cánones de belleza o de la cantidad de propaganda dañina que se destila en las redes (a)sociales sobre cómo ser un "príncipe" o una "princesa" Ana y Mía.


Hoy vamos a mirarnos a nuestro propio espejo, el de nuestras acciones y discursos para con ellas/os.


Primera historia

Todo comenzó de la forma más absurda posible. Lo recuerdo perfectamente. Iba en un autobús de excursión con mis compañeros de clase y con gente de más institutos. ¿Qué se habla en tales circunstancias? Imagina, de cómo estuvo el capítulo de anoche de aquella serie, del último partido de fútbol, de quién te gusta, de quién no... De repente, me colé sin querer en una conversación de un grupo de chicos de ese otro instituto. Ni los conocía, ni me conocían. Ni me caían bien o mal, ni nunca había intercambiado palabra alguna con ninguno de ellos. Intrusa inocente de esa conversación escuché: "Pues la que está más buena es..... porque es la única que está delgada". No se referían a mí.

Y ahí empezó todo.

Esa puta frase sin sentido, de alguien que ni conocía, no me la pude quitar de la cabeza en los siguientes días, semanas...años. Aún a día de hoy no sé por qué me afectó tanto, pero lo hizo. Me obcequé en perder kilos (y eso que yo no tenía sobrepeso), comiendo poco, rechazando comidas con exceso de calorías (difícil, pues como te puedes imaginar vivía con mis padres), aumentando el ritmo de mi ejercicio físico y entré en ese rol de provocarme el vómito a escondidas. ¿Conseguí mi objetivo? Sí, perdí aproximadamente 10 kilos. Obviamente, para la gente de mi entorno no pasó desapercibido ello y algunas personas empezaron a dedicarme frases como: "¡Qué delgada estás! Pareces enferma", "¡Sólo tienes nariz y ojos en la cara de lo delgada que estás!" o "De lo delgada que estás pareces anoréxica". Y yo no entendía nada, pero en un principio, esos comentarios me hacían sentir bien. Feos, tremendamente feos, pero por aquel entonces, me aliviaban. Qué paradoja. Pasó el tiempo, tuve la grandísima "suerte" o fuerza de voluntad en auto mentalizarme de que ese no era el camino y dejé ese canon de vida absurdamente autoimpuesto. Yo sola, sin que nadie nunca supiera nada. Nadie. ¿Sabes lo peor? Que pese a mi vuelta a la "normalidad" y recuperar algo de kilos (no te voy a engañar, serían 2 ó 3 a lo sumo, pero YO personalmente, ya me veía mejor y en paz conmigo misma), la gente me seguía dedicando las mismas frases una y otra vez. Sólo una diferencia, ya no me hacían sentir bien y empecé a odiar esos comentarios.


Segunda historia

Era modelo. No a nivel internacional ni ninguna súper estrella de pasarela. Sólo ganaba algo de dinero extra y además me divertía, la adolescencia. Siempre fui una chica, que si bien jamás he estado por debajo de mi peso ideal, mi fisonomía siempre fue de "estructura delgadita". Como digo, nunca ningún problema con la alimentación, es más, comía más que cualquiera de mi familia pero, no tenía tendencia a coger peso tan fácilmente. Contenta con mi cuerpo, contenta conmigo misma. Yo. ¿Pero sabes qué? Llegó un momento en que, hubo personas que me hicieron comentarios del tipo: "Pareces tísica", "¡Estás anoréxica!", "Te pareces a esas modelos de la tele, creía que eran irreales de lo anoréxicas que están"... No entendía nada. Y en un momento de bajón, llegué a creerles. ¿Llegué a creerles? Increíble. Aquello fue algo puntual, pero a día de hoy, aún me sigo arrepintiendo de darles la mínima credulidad.


Mi humilde reflexión

Ante todo, quiero que sepas que esas dos historias son reales.

No aprendemos. O quizás es que no evolucionamos al ritmo que se requiere. Recuerdo cuando saltó el boom de aquellas compañías de modelos o pasarelas que sólo contrataban a chicas/os si tenían un IMC (Índice de Masa Corporal) muy por debajo del necesario para esa persona (médicamente hablando). Saltaron a la luz testimonios desgarradores de aquellas pobres chicas/os, las exigencias que tenían que tener día a día para en definitiva, poder cumplir su sueño. Sólo eran títeres mecidos por los hilos del interés, falso márketing y en definitiva, gente inhumana, pero con mucho poder. Con tanto, que marcaron el canon de belleza. Aquello trajo consigo la llamada "enfermedad del s.XXI", multitud de adolescentes que cayeron en un TCA.

A día de hoy, seguimos arrastrando todo aquello. Y como decía, parece que no aprendemos. Ahora además de lidiar con las redes (a)sociales y su información barata sobre el tema, utilizamos estas enfermedades para calificar. Nos permitimos el lujo con ello, de banalizar la propia enfermedad ¿Para adjetivar a alguien?. Sí, seguro que como mis dos compañeras que acabas de "conocer", habrás escuchado por ahí la típica frasecita de "Qué delgada estás, ¡pareces anoréxica!". O hasta incluso, la habrás dicho tú. Tranquilo/a, no te culpes, todos lo hemos hecho. Pero déjalo de hacer. Hazle y hazte un favor y no la digas más.


Está tan mal llamar a alguien "gorda/o", como "anoréxica/o" a la o el que está delgadita/o. ¿Qué pasa si le gusta estar así? O...¿Qué pasa si realmente tiene un problema?. Una de mis compañeras, reflexionaba y decía que "El problema de los "calificativos" quizás tiene más que ver con la imagen que tenemos de nosotros mismos que con la imagen que vemos en los demás, la posible escasa aceptación sobre nuestro propio cuerpo, el reflejo de nuestras propias inseguridades".


Dejemos a los adolescentes que sigan creciendo, que su frágil autoestima se siga fortaleciendo día a día, sin necesidad de lidiar con adjetivos que les puedan marcar. Los comentarios sobre el peso, recuerda que les puede pesar (valga la...) el resto de su vida. Y esto me encantaría decirte que es una exageración, pero lamentablemente no lo es. Altos, bajos, con más curvas, con menos, de piel oscura, de tez clara, pelo claro u oscuro a la par que corto o largo, con pecas, sin ellas, con gorra, sin ella, con esa chaqueta vintage o con aquella otra de nueva colección, en falda, en vaquero, ojos claros u oscuros...


¿Tipo pera? ¿Tipo manzana? ¿Tipo fideo?


No entiendo...creí que hablábamos de...


Personas.