• Dr.Desastre

Mi entrevista en el periódico "Ideal" de Almería



Aquí os dejo la entrevista completa e íntegra que el periódico "Ideal" de Almería me realizó de forma online. Como es normal y entendible, no se pudo publicar todo aquello que expresé y creo que en las circunstancias que estamos, hay que cosas que me gustaría resaltar y dar a conocer.


AGRADECER inmensamente al periódico y al autor de la buenísima entrevista (@MiguelCarceles) la oportunidad de haber participado en esta experiencia y haber colaborado en mi tierra.


Pinchando aquí podéis ver la entrevista publicada y a continuación la entrevista completa.


- Lo primero de todo: ¿Cómo está?

¡Bien! Encantadísimo de la oportunidad de poder participar en esta entrevista, en un periódico de mi tierra y colaborar en lo que pueda.



- ¿Cómo está viviendo esta situación de crisis sanitaria extrema desde su posición como neumólogo?

Es una situación muy muy difícil ahora mismo para todos los sanitarios, ya seamos médica/o, enfermera/o, auxiliar, celador/a o personal de limpieza. Difícil porque si bien es cierto que estamos acostumbrados a una carga asistencial bastante importante, la carga emocional que tenemos ahora mismo es mil veces mayor. Estamos viendo cosas a las que no estamos acostumbrados o sólo veíamos en contadas ocasiones, pacientes sin el calor de la familia que se van solos, movernos en la incertidumbre de qué tratamiento es el mejor (porque actualmente no hay ningún fármaco 100% eficaz), vemos que nuestros pacientes pueden empeorar en pocas horas necesitando cuidados de UCI… Todo esto se vive con rabia, impotencia pero más aún con entrega para que eso cambie.


- ¿Cómo son los días ahora en el hospital?

Todo ha cambiado. Diría que el 99% de nuestra labor asistencial ahora mismo es atender a pacientes COVID, ya sea por la mañana, tarde o noche, ocupan toda nuestra atención porque sólo es lo que hay. Día a día entre compañeros nos comentamos las posibles novedades sobre el virus, si esto u otro paciente ha evolucionado bien, evaluamos qué tal fue el día anterior…y sobre todo, muchísimo apoyo entre nosotros.


- Usted es especialista en Neumología. Explíquenos: ¿por qué tiene el COVID19 especial afección en los pulmones?

El SARS-CoV-2 (comúnmente conocido como Coronavirus) puede afectar principalmente al sistema respiratorio, al corazón provocando entre otros, daño miocárdico agudo o arritmias, al sistema digestivo con cuadros leves de gastroenteritis y a los riñones provocando insuficiencia renal aguda reversible. La más importante y la que vemos día a día en los infectados, es la infección respiratoria o neumonía. ¿Por qué? El virus entra en nuestro organismo por el aire que respiramos (principal forma de contagio), después, el virus entra en nuestras células a través de un receptor que se denomina ECA-2 y este se encuentra en mayor proporción en los pulmones. Una vez que se adhiere a él, penetra en la célula pulmonar (neumocitos) y utiliza la “maquinaria” de nuestras células para crear nuevas partículas víricas y así extenderse. ¿Qué termina ocurriendo? Que poco a poco se van afectando más neumocitos, los cuales no pueden hacer su trabajo, que es mantener los alveolos (unidad funcional de nuestros pulmones para poder oxigenar la sangre) “abiertos”, por lo que el pulmón termina colapsando y todo ello desemboca en la insuficiencia respiratoria aguda o fallo ventilatorio que vemos en nuestros pacientes.


- ¿Cuáles serían las fases de la enfermedad?

Existen 3 fases bien definidas y resumidas de la enfermedad: la fase prodrómica, que es aquella en la que nos infectamos y empezamos a incubar el virus sin síntomas de ningún tipo, pero en ese momento ya somos contagiosos. Fase de estado o sintomática, que como su nombre indica es aquella en la que empezamos a padecer síntomas, entre los que destacan por ser los más frecuentes, tos, fiebre en torno a 38ºC, malestar general como si tuviéramos un resfriado y sensación de falta de aire o disnea. Por supuesto en esta fase también somos contagiosos. Y por último, la fase final o resolutiva, donde a pesar de poder ser portadores aún del virus en nuestro cuerpo, los síntomas han remitido y nuestro estado ha mejorado considerablemente. Lo negativo de esta última fase, es que se ha demostrado que podemos seguir contagiando aproximadamente en los 14 días siguientes a nuestra mejoría, teniendo que tomar medidas de aislamiento por ello.


- ¿Conocemos bien cómo opera el coronavirus?

Muy buena pregunta. A diario salen cientos de nuevos artículos clínicos descriptivos de la enfermedad y del virus, y como yo les digo a mis pacientes “todos los días aprendemos un poquito más”. Como he mencionado en otra pregunta, sabemos cómo entra en nuestro organismo, cómo provoca el daño en nuestros órganos pero sí que existen controversias en otros apectos del virus. Me explico. Hace pocos días, por ejmplo, la Organización Mundial de la Salud (OMS), podía asegurar que el virus, para entendernos, no “viaja libremente” por partículas suspendidas en el aire, cuando al principio todo parecía indicar que sí. Viaja en las denominadas “gotitas Flügge” que son las que se expulsan cuando una persona tose o estornuda a menos de un metro. Otro aspecto nada claro, es cuántas horas puede permanecer el virus viable, es decir, con poder infeccioso en determinadas superficies, existiendo estudios que afirman que puede llegar a sobrevivir unas 4 - 7 horas sobre metal/acero inoxidable, entre 6 - 9 horas en plástico y menos de 2 horas en papel, dato importante. Y por supuesto, también se desconoce si alguno de los fármacos que utilizamos a diario, como por ejemplo, cierto tipo de antihipertensivos o antiinflamatorio, puede ser perjudicial en personas infectadas o no. En resumen, estamos en constante actualización y conectados a diario a las principales bases de datos para saber lo último.


- ¿Tendremos pronto una vacuna?

¡OJALÁ! Y lo digo con mayúsculas, pero hay que tener en cuenta otros factores. Diseñar una vacuna eficaz como os podéis imaginar, no es tarea fácil, pero es aún más difícil, ver cómo se comporta esa vacuna en un organismo vivo y asegurarnos de que no produce ningún efecto secundario grave o alguna enfermedad secundaria a su administración. “Primum non nocere” (lo primero es no hacer daño) es una de nuestras máximas en medicina, y por supuesto, no queremos mejorar en un aspecto creando empeoramiento en otro. Todo esto, necesita su tiempo, al igual que luego producirla y distribuirla mundialmente. ¿Tiempo? Hablaríamos de meses probablemente.


- ¿Cómo podemos combatirlo mientras tanto?

Rotundamente con prevención. Respetando al máximo el confinamiento y las recomendaciones del ministerio de sanidad para evitar contagios cuando salgamos sin más remedio y tengamos que interaccionar con otras personas. En el ámbito hospitalario, como decía, estando a la última en cuanto a tratamientos de soporte para intentar paliar todo aquel daño que produzca el virus en el paciente y por otra parte, aplicando aquellos tratamientos que tengan la mínima evidencia contra el propio coronavirus. Debemos tener en cuenta, que hoy por hoy, no existe ningún fármaco totalmente eficaz para erradicarlo.


- España ha presumido constantemente de contar con la mejor sanidad pública del mundo. Visto lo visto, ¿sigue siendo esto así?

Una matización, España cuenta con los mejores sanitarios del mundo, por su dedicación, altruismo, vocación y colaboración. En cuanto a la sanidad como tal, tiene sus muchos puntos fuertes y otros en los que creo que se tenía que haber trabajado más. El pilar de nuestro sistema, la universalidad de la asistencia sanitaria, es envidiable, siendo estudiada por muchos países, pero en los últimos años, hay aspectos desde mi punto de vista, donde se le ha debilitado. Por ejemplo, la constante evolución de la sociedad española requería de más personal sanitario, de más infraestructuras y abogando por la investigación…y no se ha hecho. Al contrario diría yo, pues desde la administración de turno, ante la falta de personal que ya era patente, se anunciaba por activa y por pasiva que no había médicos, siendo esto totalmente falso. Un dato, este año en el examen MIR (examen de oposición por el que los recién licenciados en medicina deben pasar para poder optar a la plaza de especialización) se ha batido el récord de opositores (16.173 médicos inscritos), para ¿Saben cuántas plazas ofertadas por el ministerio? 7512. Así que, médicos hay, la otra cuestión es querer contratarlos. Al igual que cuando terminamos los 4 ó 5 años de especialización, el hospital en cuestión no “puede” contratarte porque no tiene presupuesto (entre otras razones, por supuesto). Todo lo mencionado, extrapolable también a enfermería por ejemplo. Es un grandísimo sistema que espero que después de esto, se recuerde que a la sanidad no se le recorta, se le deja crecer.


- ¿Nos ha pillado desprevenidos?

Sí, totalmente. Tanto en recursos humanos como de material sanitario. ¿Podríamos haber reaccionado antes? Sí, pero ahora no es momento de lamentarnos, hay que mirar hacia adelante e intentar superar este gran problema.


- ¿Cómo es la situación en su hospital?

Pues mi hospital se ha tenido que “reinventar” ante la situación. Ahora no existen especialidades o distintos servicios, todos somos “Equipo Covid” y casi todos los médicos sean de la especialidad que sean, estamos para atender a este tipo de pacientes. Por supuesto, para que esto se pueda llevar a cabo, otros tantos se han tenido que quedar en su servicio de origen para seguir prestando atención a los pacientes no covid. ¿Cómo lo ha organizado la dirección? Pues desde mi punto de vista de una manera acertada. Ahora estamos a turnos, como el personal de enfermería, estamos mínimo 2 médicos por planta y por las mañanas 4, haciendo mañanas, tardes y noches asegurando la labor asistencial con la máxima calidad posible para el paciente. Esto hace posible mirar resultados de pruebas a cualquier hora (personal de laboratorio, radiología etc… haciendo una labor magnífica), poder dar el alta a un paciente no sólo por las mañanas, por supuesto atendiendo los ingresos que se reciban etc… Intentamos llamar a los familiares tanto por la mañana como por la tarde, para así tranquilizar la alta incertidumbre que tienen en estos momentos y en breve, incluso se van a habilitar teléfonos móviles por las plantas para que los pacientes que así lo necesiten, puedan hablar con sus familiares e incluso hacer videollamadas con ellos. Algo que sin duda, mejorará el estado de ánimo de ambas partes. Por otra parte, se ha reformado completamente el servicio de urgencias, separando las personas posiblemente infectadas de las que no y además se ha construido una carpa fuera del edificio y anexa a urgencias, para cribar a los pacientes en infectados o no. Otro punto a destacar es el trabajo en aumentar el número de camas en la UCI, acondicionando quirófanos, unidades de reanimación o coronarias, para poder ingresar también paciente críticos en esos espacios, ya que las camas normales de UCI, no son suficientes para tal avalancha de pacientes. Como decía antes, el hospital entero va en el mismo rumbo y es de admirar el trabajo encomiable del personal de limpieza, mantenimiento (realizando obras en tiempo récord), personal de cocina, auxiliares, celadores, enfermería… así como agradecer enormemente las donaciones de material o comida recibidas al hospital de gente anónima o empresas de la zona, que se han volcado con la causa y a diario existen colaboraciones importantísimas.


- ¿Se ve la luz al final del túnel?

Voy a contestar desde la más estricta experiencia de primera línea. Parece que en los últimos días, el número de ingresos ha disminuido, hemos pasado de hacer una media de 40-50 ingresos al día en las últimas semanas, con picos de 60-70 a realizar en los últimos tres o cuatro días 20-30 ingresos diarios. ¿Esto es un buen dato? Dentro de lo malo, lo es, pero no nos fiamos y existe cierto escepticismo entre nosotros, ya que pueden existir repuntes y entrar en esa fase de “dientes de sierra” antes de comenzar el descenso de la curva, que es lo que deseamos todos.


- En Almería, el 20% de los contagios, aproximadamente, son entre personal sanitario. ¿Se sienten desprotegidos?

Es un dato cuanto menos curioso y alarmante. Lo que es cierto, como decía en otra pregunta, es que no estábamos preparados para estas circunstancias y el resultado fue que en las primeras semanas de asistencia, el material para protegernos (mascarillas, batas impermeables, gafas etc etc…) se gastó y el sistema no daba a basto a reponerlo. Esto por lo que me dicen mis compañeros de otras comunidades, fue a nivel general y aún hoy día, se sigue padeciendo en varios lugares. Nosotros hemos sido entrenados y formados para protegernos y no contagiarnos, pero claro, si no disponemos de las armas necesarias, vamos totalmente indefensos. Lo que también me ha parecido curioso y alarmante, es que desde la administración (algún que otro “político”) aleguen ante esa cifra, que los sanitarios nos hemos contagiado porque nos hemos saltado el confinamiento, hemos viajado incumpliendo las normas u otras razones que me parecen intolerables. Es cierto que algunos de estos cargos han retrocedido y pedido perdón por tales acusaciones, pero no podemos sembrar la duda en la población sobre un tema tan importante. Si existe tanto personal sanitario infectado, por algo será.


- Usted trabaja en el Hospital de León: por lo que le dicen sus colegas, ¿la situación es equiparable al resto del país?

Sí, ahora todos estamos muy unidos, ya sea con el compañero que tienes al lado en el turno o con ese otro que ejerce en otra provincia a cientos de kilómetros. Entre nosotros intercambiamos opiniones, impresiones…y todos coincidimos en algo, y es que es un momento duro para todos los sanitarios. Mucha carga asistencial, es cierto, pero lo que más nos duele y pasa factura es la carga emocional de esta situación. Obviamente ciudades como Madrid o Barcelona tienen muchísimos más pacientes por atender, pero a nivel general, todos lo padecemos de forma similar. No importa que en una determinada provincia existan menor número de infectados, se cree que más tarde o más temprano todo tenderá a igualarse, y cada distrito sanitario deberá pasar por ello.


- ¿Cómo está viviendo esta situación su familia teniéndole a casi mil kilómetros de distancia de casa?

Qué buena pregunta… Si te digo la verdad, no lo están llevando bien, sobre todo mi madre con la que hablo a diario y siempre que puedo por videollamada, cada vez que hablamos se le saltan las lágrimas y me pide una y otra vez que tengamos cuidado (a mí y a mi novia, que es enfermera también en mi hospital). Tienen miedo, normal, y a pesar de que en cada llamada les intentamos tranquilizar, como grandísimos padres que son están preocupados. Se habla poco de ellos, pero los familiares de los sanitarios, tampoco lo están pasando nada bien y aún así, nos animan y apoyan a diario. La familia de mi novia por ejemplo, todos los días nos envían mensajes de ánimo o a las ocho de la tarde nos hacen videollamadas aplaudiéndonos… Te recargas con tantas muestras de cariño.


- ¿Tiene algún colega de profesión que haya sido contagiado?

Sí, sin ir más lejos, desgraciadamente el servicio de Neumología de mi hospital ha sido castigado por el coronavirus. Te diría que el 30% de la plantilla está en casa, eso sí, ya afortunadamente en fase final de recuperación en general, pero también hemos padecido de ello duramente.


- Cuando la situación se normalice, ¿qué será lo primero que haga?

¡VIAJAR! Viajar a mi Almería, abrazar con todas mis fuerzas a mis padres y decirles que todo está por fin controlado. Mi novia (leonesa enamorada de Almería) y yo ya soñamos con ello.