• Dr.Desastre

Genes y estilos de vida



Hoy leyendo el periódico un artículo sobre salud (obviamente, en los que más pongo interés) me ha llamado más la atención sobre los demás.  El mencionado artículo, habla sobre un estudio restrospectivo realizado por expertos de la Facultad de Medicina Albert Einstein de la Universidad de Yeshiva (NY, EEUU) y publicado en el "Journal of the American Geriatrics Society" (Sociedad americana de geriatría), en el cual se llega a la conclusión que el secreto de la longevidad no está en llevar estilos de vida saludables, si no que todo reside en nuestra genética.


El estudio consistía en examinar los hábitos de vida que llevaban 477 judíos askenazis de entre 95 y 122 años unos 30 años antes (de ahí que el estudio sea de tipo retrospectivo) con respecto a la población general, nacida entorno a las mismas fechas que los centenarios.  De él podemos extraer cosas interesantes a la par que sorprenden, o por lo menos a mí.  Mirad:

Un 24% de los hombres longevos bebían alcohol todos los días, en comparación con un 22% de la población general.Un 43% de los longevos hacían ejercicio regularmente frente al 57% de la población general  En cuanto a la dieta, no había diferencias significativas con respecto a la población general, es decir, no comían "mejor" que el resto.Por otra parte, el 60% de los longevos había fumado más de 100 cigarrillos a lo largo de su vida, manteniendo su adicción una media de 20 a 40 años, a razón de unos 12 cigarrillos/día.

¿Qué podemos extraer de aquí? Que por más que nos empeñemos en llevar hábitos de vida saludables la clave está en nuestros genes, ellos son los que nos protegen y determinan si viviremos más o menos.  A pesar de ello, expertos del campo, aseguran que sin esos buenos hábitos que los sanitarios siempre demandamos y a pesar de tener "una buena genética", no llegaríamos a esos 100 años:

"La longevidad se lleva estudiando mucho tiempo y hasta ahora, todo indica que, en general, los genes condicionan un 25-30% y el estilo de vida un 70-75%".

Tras leer esto me ha picado la curiosidad y he buscado por la web algunas de las personas más longevas del mundo y han sido curiosos los resultados, os muestro algunas de ellos:



Jeanne Louise Calment (21 de Febrero 1875 - 4 de Agosto 1997)

Esta mujer, que murió a los 122 años y 164 días, a sus 85 años se constata que continuaba practicando esgrima y que montó en bicicleta hasta su centésimo cumpleaños.  Pero vamos más allá, se sabe que Calment fumaba desde los 21 años y siguió con el hábito hasta 5 años de su muerte, es decir, lo dejó con 117.  Ella, atribuyó su longevidad y su apariencia jovial al aceite de oliva, el cual vertía en todos sus alimentos y lo utilizaba para frotarse la piel, así como una dieta de vino de Oporto y una ingesta de casi un kilo de chocolate todas las semanas.



Sarah DeRemer knauss (24 de Septiembre 1880 - 30 de Diciembre 1999)

Vivió 119 años y 97 días, según lo oficial, ha sido la segunda más longeva de la historia.  Casada con Abraham Lincoln, su mayor hobbie era mirar el golf por la televisión mientras comía anacardos y patatas fritas.  Según ella, no seguía ningún "plan especial" y disfrutaba de la vida en toda su plenitud sin privarse de nada.


Las siguientes de la lista son Lucy Hannah de 117 años y 248 días, Marie-Louise Meilleur de 117 años y 230 días y la quinta, María Capovilla con 116 años y 347 días.  De ninguna se tiene constancia que llevaran hábitos de vida fuera de lo normal de la población, salvo esta última que atribuía su longevidad a la leche de burra y al vino.

Parece ser que genética y estilos de vida van de la mano, la calidad de los primeros marca la longevidad y los segundos, hacen que los primeros se expresen en toda su plenitud, pues si sumamos a una "mala genética" unos hábitos perjudiciales, tendremos como resultado una menor calidad de vida que conllevará un menor número de años vividos.


La pregunta es, ¿Y cómo sabemos de la calidad de nuestros genes?